BARON BIZA EL DERECHO DE MATAR PDF

Para lograr una figura tan bella y un corazn tan duro, Qu dios del Olimpo se ayunt con la hiena? La pornografa en los libros est en proporcin a la degeneracin del cerebro lector. Me acerco a tu trono, con toda la serenidad de un sacerdote de s mismo. No soy un extrao para los de vuestra casa, ni entro a ella amparado en la tarjeta complaciente de un secretario cardenalicio.

Author:Shaktitilar Dikinos
Country:South Sudan
Language:English (Spanish)
Genre:Spiritual
Published (Last):8 January 2005
Pages:278
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ISBN:832-2-67448-190-1
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Embajador de mis Ideas, vengo a presentaros mis credenciales. Libro que ha de cantaros el verso penoso de la Verdad; el que vuestros siervos se niegan a modular No necesito tu aplauso, no temo a tu brazo, ni me hace falta tu dinero. No tengo trazas de Cristo ni vehemencia de profeta.

Si mides mi libro con la vara mediocre del catecismo de tu vida, mi libro, dejara en tu alma un acre sabor de inmoralidad. He nacido rebelde, revolucionario, como otros nacen proxenetas o cornudos. Alma que no busca el alma hermana. No te pido respeto ni mofa. No me interesa. La autoridad bondadosa de mi padre fue reemplazada por la palmeta incansable, odiosa y brutal del celador Yo era un poeta, pero poeta a mi manera. Cruzaban ajenas a su propia dicha, sin dignarse arrojar la limosna de una mirada de sus ojos brillantes y dilatados.

Esos viajes que emprendiera como un cruzado de quien la bohemia y la elegancia armaron caballero. Alta su figura, elegante a pesar de lo encorvado, siempre al aire su melena gris, enrulada.

Deliciosas aventuras en el espacio breve de las horas que dura una escala. Yo odio a los perros, los odio con la impotencia del rival que obtiene la primicia de las manos juveniles que lo acaricia todo, encarnando una especie de aula del amor. Los odio por la impunidad que ante la ley gozan. Sacrifica, antes de ser sacrificado. La Parca es el final de todo y para todo. La iglesia es una farsa. No te cause temor lo desconocido. Y al mencionar a la mujer, dijo: Duda siempre, y si al hablar sobre la mujer, te obliguen a que dudes de tu madre Escucha mis palabras, y hazlo con el recogimiento de quien oye el eco de una voz que ha de apagarse muy pronto Cuando hables de la mujer, hazlo sin temor, porque para un hijo, la madre es una sublimidad virginal La madre no tiene historia carnal Miserable de aquel que piensa que antes de hablar de la mujer, debes acordarte de tu madre!

La madre es santidad La madre es, virtud Los que a ello te obliguen son los tarados Pueblo en desacuerdo con la naturaleza. La naturaleza, por contraste, se mostraba exuberante en derredor, ofreciendo a la vida esencia de florecillas silvestres y matices esmeraldinos de vegetaciones jugosas.

Todo en ella cantaba vida, juventud, optimismo sano y fecundante. Ya era un naufragio, una epidemia o una guerra Sus otros hermanos desconocidos, habitaban otros mundos, eran otros seres Era delgada, de una elegante presencia —muy chic- de opereta vienesa. El sainete pueblerino tocaba a su fin.

Olor a hembra en celo Voz de madre y de mujer que ha querido Pueden haberse equivocado. Fidelidad que ellos no retribuyeron nunca. Viajar como padre: Niza, Biarritz, la Selva Negra o las estepas rusas. Era sencillo, generoso, bueno. Lo quiero suficiente para no hacerlo desgraciado. Prefiero esperar Era lo que, en ese inmenso mercado llamado sociedad, se dice "un buen partido".

Te quiere solamente como hermano, pero insiste Para Irma, ni una palabra. Si viera, don Jorge, las cosas lindas y raras que trae!

Todo el pueblo anda "alzado". Es linda como una virgencita. Nube roja, olor a sangre No pude contestarle. Ya poco nos quedaba por pagarle. Fue un breve momento. Fuente sellada, es toda mujer a la que nos acercamos por primera vez.

Esos ojos que nosotros cantamos como bellos, para los chinos "ojos de perro". Toda mujer sabe que puede venderse, por lo tanto concibe que todos pueden comprarla.

La prostituta se paga al contado, la honesta en especie. Cambio de moneda y de tiempo. Cuando la mujer no quiere venderse es porque las secreciones de sus ovarios impiden el raciocinio de su cerebro.

En toda mujer existe innato un especulador arriesgado. En el hombre habla el deseo. La mujer explota ese deseo para satisfacerse y a la vez para llenar su aparato digestivo. Llenarlo de alimentos o de espermatozoides.

La mujer es una vil competidora de salarios. Arrasa con los nobles principios del confort que merece el proletario. Puede hacerlo porque sabe que su sexo se cotiza entre los hombres. Las huelgas, ese bello principio de defensa social, queda destruido cuando interviene la mujer. Me encontraba desarmado ante sus dientes chiquitines y perlados, sus labios jugosos, sus pechos erguidos Me imaginaba haber visto algo de su sexo Nos encontramos frente a las casas y yo la transportaba a caballo, a orillas de mi estancia.

Alimento a cambio de trabajo. Sirvienta sin sueldo. Caridad burguesa. Sirvienta y amante otra vez. El placer de los circos romanos era mayor en los populachos, en el gladiador, o en el cristiano que avanzaba convencido que su valor era un medio para llegar al supremo bienestar? Huella de "rouge" en su primer beso con la muerte!

El amor que no disfrazan los impotentes con un Rolls Royce o un solitario. A la tarde siguiente los breeches se vieron trocados por un delicioso traje de sport Mi flirt empezaba siempre de la misma manera; en el Club, en el paseo del parque, o los domingos a la salida de misa. Eran miradas, disimuladas sonrisas, apretones de manos delante del marido, e invitaciones a excursiones en la sierra, o comidas en su casa.

Su marido no miraba con buenos ojos mi amistad. Era un intuitivo. Hora en que la ciudad dormita. Un calor sofocante que no alcanza a atenuar la sombra de los cipreses. Yo me he detenido ante un suntuoso mausoleo de granito negro.

Estaba cubierto casi todo de flores. Desconocen de donde vienen y a donde van. Se aman sobre esa podredumbre como se ama sobre la corteza de la tierra No podemos vivir sin el agua. Los gusanos no pueden tampoco vivir sin las supuraciones de su mundo. Es ella, en la calle solitaria del cementerio. No les colocamos sus armas de combate, pero junto a ellos incrustamos placas de bronce recordatorias de lo que fueron Yo he visto a mi raza formar uno.

Yo he escuchado esos aplausos y he sentido deseos de escupirles. Bien merecido para ese pueblo que los idolatraba. Bien merecido para mi pueblo. Es el cerebro —dicen- alguien debe mandarlos Abajo es amplio y fresco.

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Raúl Barón Biza

It was first published in , however the first edition of the book was sequestered by the Argentine government, and thus was largely not available to the public until its second printing in The front cover showed a skull and a scythe, and the back cover an inverted cross over a puddle of blood, created - along with other interior illustrations - by artist Teodoro Piotti. The author had a copy sent to the Vatican, mocking the Pope with his accompanying letter: "So that your doormen will let it through, so that it may attract your attention, so that it will be a bright note of relevance in the sad hall of your dark library; I have plated its covers in silver". The bourgeois press immediately attacked the title of the book, criticizing it before its release, which demonstrated to me that the full and the satiated, with just conscience, were given as future victims of such a right. The government immediately made its fear known by sequestering at the very printing house the 5, copies of the first edition. Early in a second edition was printed.

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Baron Biza Raul - El Derecho De Matar.PDF

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